domingo, 31 de enero de 2010

"Gato"



“GATO”

Sonaba la melodía,
Se oía al piano sonar.
A los acordes: subir y bajar,
Pues reinaba la alegría.

Era música para soñar,
De notas muy melodiosas.
El alma, se volvía hermosa,
Y los pensamientos quieren volar.

Las notas fluían contentas,
Como vuelos de mariposas.
Se hacían las miradas hermosas,
Con la intensidad de la menta.

De par en par, abre su puerta:
Otra nueva primavera.
Un hermoso gato, desde la gatera,
Dejaba salir su mirada entreabierta.

Era un gato muy zalamero,
De estilizada figura.
Con ojos de mucha frescura
Y de ánimo verbenero.

Un gato muy ilustrado
Y con mucha sabiduría.
Que su corazón compartía,
Como si fuese un gran hado.

De los gatos: El señor.
De natural elegancia,
Aderezada con soberbia prestancia;
Caminaba por la vida como un Lord.

martes, 19 de enero de 2010

"La poesía"


En ocasiones, raramente, solía encenderse el salón al atardecer, y el sonido del piano
llenaba la casa, acogiéndome cuando yo llegaba al pie de la escalera de mármol hueca y
resonante, mientras el resplandor vago de la luz que se deslizaba allá arriba en la
galería, me aparecía como un cuerpo impalpable, cálido y dorado, cuya alma fuese la música.
¿Era la música? ¿Era lo inusitado? Ambas sensaciones, la de la música y la de lo inusitado, se unían dejando en mí una huella que el tiempo no ha podido borrar. Entreví
entonces la existencia de una realidad diferente de la percibida a diario, y ya oscuramente sentía cómo no bastaba a esa realidad el ser diferente, sino que algo alado y divino debía acompañarla y aureolarla, tal el nimbo trémulo que rodea un punto luminoso.
Así,en el sueño inconsciente del alma infantil, apareció ya el poder mágico que consuela de la vida, y desde entonces así lo veo flotar ante mis ojos: tal aquel resplandor vago que yo veía dibujarse en la oscuridad, sacudiendo con su ala palpitante las notas cristalinas y puras de la melodía.

jueves, 14 de enero de 2010

"FERNANDO PESSOA"


"AUTOPSICOGRAFÍA

El poeta es un fingidor.
Finge tan completamente
Que hasta finge que es dolor
El dolor que de veras siente.

Y quienes leen lo que escribe,
Sienten, en el dolor leído,
No los dos que el poeta vive
Sino aquél que no han tenido.

Y así va por su camino,
Distrayendo a la razón,
Ese tren sin real destino
Que se llama corazón.

"Fernando Pessoa"