lunes, 29 de junio de 2009

"El Remedio"

- Tengo que llamar a Delia, para preguntarle una cosa - . Adela cogió el auricular del teléfono y, marcó el número de Delia.

- ¡Aló! ¿Quién es...? - . Preguntó una voz muy aguda, que parecía un pito y que podía romper cualquier tímpano.

- Niña, soy yo, Adela. Es que quería saber y preguntarte una cosa -. Le dijo Adela a su amiga.

- Qué cosa quieres que te diga, mi niña... -. Le preguntó Delia a su amiga con cierto tono de regocijo y a la vez incredulidad.

- Espera un segundo, deja que me ponga cómoda y tome resuello, pues no sé cómo empezar - . Le dijo Adela a su amiga en un tono temeroso y apenas audible.

- ¡Mi niña!...¡ me estás matando de curiosidad e intriga sobre lo que me quieres preguntar! Te digo una cosa, si el tema es de dinero, ya de entrada te digo que no, pues de dinero estoy jodida -. Apuntilló Delia.

- ¡Jesús!, Como eres, Delia. Siempre pensando en lo mismo. Por una vez, no seas materialista, que los demás aparte del dinero tenemos otras necesidades -. Sentenció Adela.

- Relajate, que tampoco te voy a pedir el secreto de la fritura de las papas con carne. - Dijo Adela - Hoy lo que te voy a pedir es más prosaico. Sólo quería saber tu opinión sobre el santero que consultaste el año pasado y, qué tal te fue con el encargo que le hiciste -.

- Pues la verdad, muy bien. Fue dinero bien gastado. El problema que tenía con el mamón de mi jefe, quedó perfectamente resuelto. Los problemas que tú muy bien conoces, - porque yo te los he contado - sobre mi Paco y su disfunción eréctil, ahora funciona como si tuviera veinte años-.

- Muchacha, ¡qué me dices! Pues si que debe ser bueno, pues lo de tu Paco, parecía que no tenía arreglo. ¿Tienes la dirección por ahí?-.

- ¡Que cabrona que eres! ¡Qué poca vergüenza! Oye, ¿Para qué lo necesitas tú? ¿Qué cosa le quieres consultar? No me habías dicho que no creías en semejante tontería, cuando te lo comenté -.

- Claro, te lo dije en un momento de incredulidad, pero las cosas han cambiado. Antes no conocía al macizo que vive enfrente de mi casa, y el poco caso que me hace el puñetero cada vez que nos cruzamos. Yo quería consultarle si hay alguna posibilidad de que se fije en mí y, hacerlo con algún mejunje amoroso de los que ellos utilizan-.

- Tampoco pidas cosas raras, el santero, hace lo que puede, pero tampoco es milagroso. Lo podemos intentar comentándole el caso y, ver lo que nos dice y lo que podemos hacer.

(Una semana más tarde)

(Ring, Ring, Ring...)

(Sonaba el teléfono insistentemente en casa de Adela.)

- ¿Dígame...?

-Soy yo, Deli. ¿Pusiste en la nevera el mejunje amoroso que te mandó hacer el santero?, pues recuerda que nos dijo que tendría mayor efectividad dejándolo cinco días en la nevera, a partir del día de San Juan.

-Si, lo tengo metido en un envase de yogur griego, pues no encontré otro envase cuando lo preparé. De todas formas, es el único que hay en la nevera, pues los otros son de fresa y no hay equivocación posible. Cuando invite a tomar café al macizo, ya le pondré un poquito de la pócima y a ver cómo reacciona.

(Pasados unos días, volvió a sonar el teléfono en casa de Adela, cuando contestó vio que era Delia quien la llamaba.)

- Dela, mi niña, ¿Qué tal? ¿Cómo ha ido todo? Supongo que ya tendrás al Adonis, babeando por tus huesos.

- Calla, calla, por favor, no me nombres el tema, no me lo recuerdes¡ No te puedes imaginar lo que me ha pasado!

- No me digas que la pócima no funciona y no surgió el efecto deseado y, el Adonis pasa de ti.

- No, mujer. No es eso. La cosa es mucho peor. Resulta que al ir a buscar agua a la nevera, se me cayó al suelo el envase de yogur con la pócima dentro y, antes de que pudiera limpiar el suelo, el pastor alemán se la comió. Y ahora observo, que el perro tiene una mirada extraña cada vez que me mira- .

domingo, 28 de junio de 2009

"Refrescantes pinceladas de mi isla"

La playa de Antequera está situada en el distrito de Anaga, perteneciente al término municipal de Santa Cruz de Tenerife. Es característica por tener una arena fina y de color dorado de origen volcánico, poco habitual en la isla de Tenerife. Dado que no hay acceso por carretera, y a pie resulta muy complicado, se suele acceder a ella por barco


Playa de Antequera

Playa de Antequera

Playa de Antequera

El Teide



El arte en la naturaleza


Una cita:
"La ignorancia es la noche de la mente:
pero una noche sin luna y sin estrellas"
Confucio.


Fotos: Andrés Carrillo.

jueves, 25 de junio de 2009

MERCEDES PINTO - La Poetisa Canaria -.




MERCEDES PINTO (1883-1976)


En 1924 una escritora canaria abandona España con dirección a Montevideo: se llama Mercedes Pinto y las circunstancias políticas del país la han conducido irremediablemente al exilio.

Conocida por su primer libro de versos, sus actividades políticas, sus ideas feministas y por una polémica conferencia pronunciada en la Universidad Central de Madrid (El divorcio como medida higiénica), el resto de su obra literaria (novelas, poesía, teatro y una amplia producción periodística) se irá desarrollando en los distintos países de Hispanoamérica donde residió hasta su muerte en 1976.

En Uruguay, punto de arranque de su trayectoria americana, tiene lugar precisamente la escritura y la representacion de Un señor... cualquiera, obra dramática estrenada en el célebre Teatro Solís de Montevideo en 1930, con una extraordinaria recepción entre la crítica.

Breve reseña biográfica

Mercedes Pinto nace el 12 de octubre de 1883 en Santa Cruz de Tenerife. Desde pequeña destacan sus dotes literarias y manifiesta una gran creatividad.

A la edad de 14 años es conocida como la “Poetisa Canaria”. Ya en esta época obtuvo galardones en diferentes concursos de ámbito regional.

En los años 20 llega a Madrid y traba amistad, entre otros, con Ortega y Gasset y Carmen de Burgos. Empieza a colaborar en prestigiosos diarios y revistas españoles como Prensa Gráfica, La Acción, o Lecturas, siendo también secretaria de la revista Los Ciegos. En esta época publica su primer libro de versos Brisas del Teide.

El hecho que marcó su trayectoria y su posterior peregrinaje fue la innovadora ponencia que leyó en la Universidad Central de Madrid en 1923: El divorcio como medida higiénica, motivo directo de su exilio bajo las amenazas del dictador Primo de Rivera.

Decide marcharse a Uruguay donde dispuso de cargos especiales en el Gobierno de Uruguay, siendo la primera mujer oradora del gabinete. Fundó la famosa “Casa del Estudiante” para la promoción de la cultura de las clases populares, donde tuvo como invitado a personalidades de la talla de Rabidranat Tagore, Luigi Pirandello o Alfonsina Storni.

En esta época escribió su novela más conocida, El, que fue llevada por Luis Buñuel al cine en 1952, y otras obras como Cantos de muchos puertos o Un señor cualquiera. Trabajó en revistas como Mundo Uruguayo y en el periódico El Día. Creó su propia compañía de teatro, y con la enorme fama adquirida como periodista, oradora, feminista, pedagoga y conferenciante decide recorrer otros países americanos como Argentina, Chile, Paraguay y Bolivia.

En todos ellos Mercedes desarrolló una intensa actividad como oradora y dramaturga, manifestándose como una gran defensora de los derechos de las mujeres, la clase obrera, y la modernización de la educación. Durante su estancia en Chile, Pablo Neruda le dedicaría los versos que hoy son el epitafio de su tumba en el Panteón Jardín de México. Fue en este país donde publicó también su segunda novela, Ella, reeditada también durante sus años de vida en Cuba, país en el que junto a las actividades descritas ocupó el puesto de Educadora de Conferencistas.

Mercedes Pinto murió en México D.F. en octubre de 1976, a la edad de 93 años. Hasta el momento de su muerte mantuvo una intensa actividad periodística, publicando sus últimas colaboraciones en el suplemento Los Jueves de Excelsior.



MERCEDES PINTO:
Grilletes en los pies, venda en los ojos;
Prohibidas la acción y la palabra;
En las puertas fortísimos cerrojos
Y castigo ejemplar al que las abra...
Podrán tu cuerpo aprisionar feroces,
Tu boca amordazar como a las fieras,
¡pero no te podrán quitar los goces
de pensar y adorar lo que tú quieras!”



PABLO NERUDA:
Mercedes Pinto vive en el viento de la tempestad,
con el corazón frente al aire.
Enérgicamente sola,
urgentemente viva.
Segura de aciertos e invocaciones,
temible y amable en su trágica
vestidura de luz y llamas.

miércoles, 24 de junio de 2009

Pedro García Cabrera-Poeta Gomero-.


Un día habrá una isla
que no sea silencio amordazado.
Que me entierren en ella,
donde mi libertad dé sus rumores
a todos los que pisen sus orillas.
Solo no estoy. Están conmigo siempre
horizontes y manos de esperanza,
aquellos que no cesan
de mirarse la cara en sus heridas,
aquellos que no pierden
el corazón y el rumbo en las tormentas,
los que lloran de rabia
y se tragan el tiempo en carne viva.
Y cuando mis palabras se liberen
del combate en que muero y en que vivo
la alegría del mar le pido a todos
cuantos partan su pan en esa isla
que no sea silencio amordazado.


Ella había nacido para el mar.
Las curvas de su espalda,
desde muy pequeñita,
tenían cumpleaños de olas.
Se despertaba
con rumores de playa en los costados,
con sus cabelllos de alga en las arenas
y el pez de la sonrisa
nadándole los labios.
Crecíase hacia dentro,
hacia sus libertades submarinas,
que tomaban el sol abriéndole los ojos
en tirones de sueños y resacas.
Por la noche soñaba con sirenas.
Un día se fue al mar:
iba llorando soledades.
Una lágrima fue su salvavidas.
De ella tomó volcán, intimidad y contorno.
Y se quedó fllotando entre las aguas.
Ahora es una isla que llaman Tenerife.
(Las islas en que vivo, 1971)

*Poeta y periodista.
Múltiples son, sin duda, los rasgos que configuran la rica personalidad de Pedro García Cabrera, pero entre todos ellos sobresalen dos constantes a lo largo de su biografía y su producción: su claro compromiso social y su especial atención hacia el paisaje isleño.

Será en este periodo, entre 1934 y 1935, cuando componga la mayoría de los poemas que conformarán La rodilla en el agua, libro que no ve la luz hasta 1981, y en el que la isla, el paisaje isleño, constituye el elemento principal de referencia, el espejo natural y único en el que se reflejan las inquietudes del poeta.

domingo, 21 de junio de 2009

Una cita y algo de Galeano


Una cita:
"Si la gente nos oyera los pensamientos,
pocos escaparíamos de estar encerrados por locos"
Jacinto Benavente


"Ventana sobre una mujer"

Esa mujer es una casa secreta.
En sus rincones,guarda voces y esconde fantasmas.
En las noches de invierno, humea.
Quien en ella entra, dicen, nunca más sale.
Yo atravieso el hondo foso que la rodea. En esa casa
seré habitado.En ella me espera el vino que me beberé.
Muy suavemente golpeo a la puerta, y espero.
Eduardo Galeano




viernes, 19 de junio de 2009

SÁBADOS LITERARIOS de Mercedes

"El testamento de Don Genaro"

Nadie de los que vivían allí, no tenían ni la más remota idea de quién era la nueva persona, que había llegado para instalarse junto a ellos en el pueblo. Simplemente conocían un dato, había comprado la panadería y la estaba restaurando. Según decían los documentados, los que más sabían, iba a ser el nuevo panadero.

En el pueblo se desataron los rumores y las especulaciones sobre la procedencia y fortuna de Don Genaro; el nuevo habitante del pueblo. Muchas de las malas lenguas, venenosas y muy largas, empezaron a moverse. Comentaban que no era trigo limpio y, que se había hecho con una gran fortuna traficando en un país de América del Sur. Que sabían perfectamente de su procedencia y el país donde había vivido antes, por su acento y manera de hablar. Había llegado al pueblo huyendo y, a refugiarse de unos narcotraficantes que lo querían matar, y al mismo tiempo aprovechar para blanquear su dinero. Como siempre, nadie había contrastado ni verificado la información, pero el rumor se extendió como la pólvora.

Los años pasaron y la vida en el pueblo transcurría dentro de los parámetros normales. Los parroquianos aceptaron con muchos matices y bastante tiempo, el asentamiento y convivencia del foráneo panadero.

Don Genaro era un hombre muy trabajador, tranquilo, amante de Dios y muy reservado con su vida privada. Con el paso del tiempo y su manera de ser con los demás, empezaron a granjearles tímidas respuestas positivas de la ciudadanía. También colaboró mucho en ello, su buena relación con Don Mauricio, el cura del pueblo.

Pasados algunos años dedicado por completo a este digno oficio, decidió que ya había llegado el momento de echar el cerrojo y tomarse un merecido descanso en forma de jubilación.

No se molestó en notificar a nadie su decisión, y oficialmente nada dijo del motivo de su cierre. El rumor se disparó, comenzando a circular por todo el pueblo de que Don Genaro había muerto, explicándose unos a otros de esta forma el cierre de la panadería.

Unos decían que había testado a favor de los habitantes del pueblo, y que lo había hecho a partes iguales. Argumentaban que lo había hecho así, por el agradecimiento personal que sentía por todos, por el trato tan bueno que había recibido años atrás. Otros decían que se lo había dejado todo a la Iglesia y al cura Don Mauricio, cosa que el cura nunca verificó que fuera cierta, pero que tampoco en su momento desmintió.

Tan lejos llegó el rumor que cuando llegó a los oídos de Don Genaro, no tuvo más remedio que colgar en la fachada del inmueble donde se ubicaba la panadería, un cartel con el siguiente mensaje: "Cerrado por jubilación. Estoy vivo gracias a Dios. Todavía no he testado. Que le den por culo a las malas lenguas”. Firmado: Genaro.


*Si deseas disfrutar un ratito en buena compañía,excelente música y más relatos para leer; lo puedes hacer en: "Paseos por el alambre"

martes, 16 de junio de 2009

"La verbena de San Antonio"


Identidades


"La verbena de San Antonio"

Aunque tenía una mente muy lúcida, el cuerpo ya no le ayudaba gran cosa. Desde que tenía uso de razón, siempre había estado trabajando. Todo el mundo sabe que la vida en el campo es muy dura y, los momentos de disfrute personal muy pocos. Ahora mismo, hacía lo que podía con sus quehaceres de cada día, que por cierto, no eran pocos. La vida de Gabriela, había sido una vida muy batallada; con más penas que alegrías. Mujer de mucho carácter y poco quejarse, nadie la había oído nunca lamentarse. A quién la quisiera escuchar siempre decía lo mismo, era su máxima favorita: “A la vida hay que hacerle frente y, nunca esconderse”. - Pues según decía: “Hay cosas que no tienen solución porque están muy altas y no llegamos, por tanto, no podemos hacer nada y hay que continuar. Y las que tienen arreglo, no por quejarse uno mucho se solucionan mejor".
Buscando sombra y fresco después de sus faenas, se sentaba al atardecer bajo la higuera; bajo su brazo la caja de hilos Dalia, dentro su piqué, su aguja y sus espejuelos. Pasaba la tarde haciendo rosetas, enfrascada en sus cosas, repasando su vida pasada. Verla enlazar el hilo entre las cabezas de los alfileres del piqué, para más tarde con la aguja ir haciendo los diferentes motivos y dibujos de la roseta, era algo digno de ver y contemplar. Pasado un rato la modorra la vencía y, se zambullía de pleno en su pasado, en sus recuerdos de su lejana juventud.
Le vino a la mente la imagen de los quince años, cuando iba a ir al baile por vez primera; más concretamente a la verbena de San Antonio. Llevaba un blusón blanco de muselina, combinado con una falda de cretona estampada con motivos florales, su pelo azabache recogido, su fresca belleza de niña morena por delante, desparramando tenues olores de agua de rosas; parecía una flor en todo su esplendor.
Cuando entró en el salón, lo primero que vio fue a las madres con sus hijas sentadas en los poyos de alrededor de la pista, esperando a que comenzara la música y empezara la rueda de mozos con las peticiones de bailes. Oyó a los músicos afinando sus instrumentos y al cantador aclarando su voz para comenzar. Todo le pareció increíblemente bonito, del techo colgaban guirnaldas y banderitas de colores hechas con papel, que decoraban profusamente todo el salón de un lado a otro. En cada esquina un candil de carburo, que iluminaba de una forma tenue la estancia para el baile, y que le daba un aspecto encantador.
Sonó la música y escuchó la voz del cantador, que entonaba una folía, le impactó la gran voz que tenía y sobre todo lo bien plantado que estaba. Nunca en ninguna ocasión anterior, había visto un hombre tan guapo. Lo miró fijamente con descaro, observando que él también la miraba. Comprendió que irremediablemente se encontraba perdida y a merced del dueño de la mirada color cielo.

domingo, 14 de junio de 2009

EDUARDO GALEANO - ESPEJOS -


De barro somos

Según creían los antiguos sumerios, el mundo era tierra entre dos ríos y también entre dos cielos. En el cielo de arriba, vivían los dioses que mandaban. En el cielo de abajo, los dioses que trabajaban. Y así fue, hasta que los dioses de abajo se hartaron de vivir trabajando, y estalló la primera huelga de la historia universal. Hubo pánico.
Para no morir de hambre, los dioses de arriba amasaron de barro a las mujeres y a los hombres y los pusieron a trabajar para ellos. Las mujeres y los hombres fueron nacidos de las orillas de los ríos Tigris y Éufrates. De ese barro fueron hechos, también, los libros que lo cuentan. Según dicen esos libros, morir significa regresarr al barro.

miércoles, 10 de junio de 2009

SÁBADOS LITERARIOS de Mercedes

"Una carta de amor en el tiempo"

Desde que te vi por primera vez, mi vida cambió, ya nada es igual. Hoy me confieso y no me da vergüenza decirlo en voz alta, y muy claro, para que lo sepas tú y los demás. Es una catarsis completa de corazón, la que estoy haciendo en estos momentos. Reconozco que tenía que haberlo hecho muchos años atrás, pero no tuve el suficiente coraje y valor. Mi castigo ha sido muy duro, aún hoy lo sigo pagando.

Eran otros tiempos, las personas cambian, todo se transforma y las cosas son diferentes, ya nada es igual. Porque nada se mantiene ni es eterno, ni tan siquiera nosotros, por eso me he arropado de valentía y hoy he decido contarte mi historia, para que tú y la gente la conozca y, no quede en el olvido.

Cuando te conocí, los dos éramos muy jóvenes, yo era una persona inexperta y terriblemente tímido; de muy pocas palabras. Que desconocía el significado en aquel momento de la palabra amor y todas sus connotaciones; y sólo veía en ti mi sueño anhelado de todo lo que había soñado.

Entiendo que te sorprenda lo que estás leyendo, desconoces mi existencia y lo que siento por ti. No sabes quién soy yo, y seguramente pensarás que no me has visto en tu vida, o tal vez, probablemente pensarás que soy algún loco de los que andan por ahí. Razones no te faltan para pensar así, pero mi locura de muchos años ha sido el amor que he sentido por ti. Tal vez, posiblemente, te equivocas en una cosa, sin que tú lo supieras siempre me he conformado con ser tu sombra escondida. Sin que te dieras cuenta, siempre he estado ahí. Velando y reverenciando cualquier gesto o palabra tuya, aunque no estuvieran destinadas a mí. He sido subrepticiamente el ángel protector de tus penas y alegrías. No ha habido recompensa, tampoco hacía falta y al hacerlo no pretendía nada, pero si hubieses dirigido una simple mirada o esbozado una sonrisa destinada a mí, habría sido mi mayor placer y hubiera muerto de gozo.

El tiempo es inexorable en su transcurrir, y suceden muchas cosas; unas se difuminan y otras aparecen, y hay que vivirlas pues los años pasan muy deprisa. Curiosamente aunque el tiempo haya pasado, sigues en mi pensamiento como el primer día, y el recuerdo y amor que sentí habita en alguna parte de mi corazón. Obviamente, ya no somos los jóvenes de antaño y hemos vivido nuestras vidas, pues la vida fluye y sigue. De hecho, lo hemos hablado y comentado infinidad de veces en nuestras pláticas, mientras paseábamos por la tarde en el parque,uno al lado del otro, durante muchos años.

* Si lo deseas y te apetece seguir leyendo otras cartas de amor y, al mismo tiempo comprobar la hospitalidad gallega; lo puedes hacer en el siguiente blog:(http://www.calenturasfrescas.com)

martes, 9 de junio de 2009

POEMA de Luis Cernuda y una cita.


Donde habite el olvido,
En los vastos jardines sin aurora;
Donde yo sólo sea
Memoria de una piedra sepultada entre ortigas
Sobre la cual el viento escapa a sus insomnios.

Donde mi nombre deje
Al cuerpo que designa en brazos de los siglos,
Donde el deseo no exista.

En esa gran región donde el amor, ángel terrible,
No esconda como acero
En mi pecho su ala,
Sonriendo lleno de gracia aérea mientras crece el tormento.

Allí donde termine este afán que exige un dueño a imagen suya,
Sometiendo a otra vida su vida,
Sin más horizonte que otros ojos frente a frente.

Donde penas y dichas no sean más que nombres,
Cielo y tierra nativos en torno de un recuerdo;
Donde al fin quede libre sin saberlo yo mismo,
Disuelto en niebla, ausencia,
Ausencia leve como carne de niño.

Allá, allá lejos;
Donde habite el olvido.




Una cita...

Que la paz y la paz
y la paz estén en todas partes.

Los Upanishadas (c. 900-600 a. de C.)

domingo, 7 de junio de 2009

UN POEMA de José A. Buesa y una cita.


Amor tardío

Tardíamente, en el jardín sombrío,
tardíamente entró una mariposa.
transfigurando en alba milagrosa
el deprimente anochecer de estío.

Y, sedienta de miel y rocío,
tardíamente en el rosal se posa,
pues ya se deshojó la última rosa
con la primera ráfaga de frío.

Y yo, que voy andando hacia el poniente,
siento llegar maravillosamente,
como esa mariposa, una ilusión;

pero en mi otoño de melancolía,
mariposa de amor, al fin del día,
qué tarde llegas a mi corazón...


Una cita...

El modo de utilizar la vida
consiste en no hacer nada como
una representación. El modo de
utilizar la vida es hacer todo
simplemente viviendo.

Lao Tse

viernes, 5 de junio de 2009

"Un ratito de espiritualidad"



Ante mí, sosiego.
Tras de mí, sosiego.
Debajo de mí, sosiego.
Encima de mí, sosiego.
Alrededor de mí, sosiego.

Oración de los navajos

The spirit
that endows
all things with life is love.

Tschu-Li.

miércoles, 3 de junio de 2009

-RECORDEMOS A UN POETA CUBANO-ELISEO DIEGO


"NO ES MÁS"

UN POEMA no es más
que una conversación en la penumbra
del horno viejo, cuando ya
todos se han ido, y cruje
afuera el hondo bosque; un poema

no es más que unas palabras
que uno ha querido, y cambian
de sitio con el tiempo, y ya
no son más que una mancha, una
esperanza indecible;

un poema no es más
que la felicidad, que una conversación
en la penumbra, que todo
cuanto se ha ido, y ya
es silencio.